Los insectos más peligrosos del mundo


Hoy conoceremos a los insectos más letales del planeta pues algunas especies transmiten enfermedades o inyectan veneno con consecuencias desastrosas.

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  1. 1 Mosca tsé-tsé


    Las moscas tsé-tsé viven en el centro de África continental, particularmente cerca del desierto del Sahara y existen desde hace al menos 34 millones de años. Son las causantes de la enfermedad del sueño, una infección parasitaria que afecta tanto a hombres como animales (nagana) debido a una sustancia química llamada tripanosoma que causa esta enfermedad. Cuando pica a un humano, sus síntomas incluyen dolores de cabeza, picazón y dolor en las articulaciones, que progresa a confusión, entumecimiento y problemas para dormir. Afecta al sistema nervioso de la víctima y su picadura puede derivar en un coma.

  2. 2


    El avispón asiático gigante es un insecto muy corpulento (5 cm de largo y una envergadura alar de 7,5 cm) y posee un potente veneno capaz de disolver los tejidos. Es muy agresiva y puede causar la muerte de las víctimas a las que ataca, incluyendo un ser humano. La mayoría de estos avispones habitan en las zonas rurales de Japón. Solo ataca a los humanos cuando se siente amenazado. Sin embargo, su veneno ataca el sistema nervioso y es capaz de matar a un humano con alergia con una sola picadura y a otro sin ella con varias.

  3. 3 Hormigas siafu


    Las hormigas siafu u hormigas conductoras son las especies de hormigas más grandes del mundo. Se mueven en columnas y su comportamiento es muy parecido al de un ejército tremendamente coordinado. Su letalidad proviene de sus afiladas mandíbulas, cuya fuerte mordedura deja dos heridas punzantes que, aunque no son capaces de matar a un humano, un grupo de ellas sí que es capaz de matar o inmovilizar con facilidad a animales de pequeño tamaño.

  4. 4 Araña violinista


    La araña violinista o araña reclusa marrón es una especie de arácnido con un fortísimo veneno necrótico. A pesar de que no libera neurotoxinas como la Viuda Negra, su picadura destruye el tejido y puede causar lesiones que tardan meses en sanar. Estas arañas son bastante tímidas y no agresivas, pero, como decimos, tienen un poderoso veneno. Las picaduras ocasionales ocurren porque arañas y humanos compartan el mismo espacio vital. A estas arañas les gustan los rincones oscuros; viven debajo de los muebles, cajas y libros. Cuando pican a un humano, es posible que la picadura pase desapercibida y que apenas produzca hinchazón. Sin embargo, algunas personas desarrollan una herida necrótica (con sangre y pus) que se cura lentamente, con el potencial de una infección secundaria. Se alimentan fácilmente de presas que están muertas, por lo que se sienten atraídos por los insectos recientemente asesinados. Sin embargo, pueden -y lo hacen- atacar presas vivas. Producen escalofríos, fiebre, sangre en la orina, fatiga, dolor en las articulaciones, erupción cutánea y, en casos extremadamente raros, convulsiones y muerte. Solo están activas de marzo a octubre.

  5. 5 Hormigas de fuego


    Estas hormigas muerden y rocían ácido fórmico sobre los atacantes, causando irritación, dolor y, en casos extremos, sobre todo para las personas que son alérgicas al veneno de estas hormigas, anafilaxia o una reacción alérgica grave que puede causar problemas respiratorios, caída de la presión arterial y la muerte. Esta especie de hormiga específica segrega un veneno cuando pica, por lo que el área afectada provocará irritación de la piel durante unas horas o días. La erupción de hormigas de fuego se verá como un grano con pus dentro o pústulas. Las hormigas de fuego viven en montículos, pero también pueden anidar en otros hábitats como paredes y pisos, cimientos y aceras.

  6. 6 Mosquito Anopheles


    Más conocidos por transmitir la malaria y otras enfermedades, estos mosquitos han sido responsables de numerosas epidemias en las regiones tropicales del mundo. A diferencia del género Aedes, los Anopheles son habitantes de agua dulce. Son portadores del virus de la malaria y son muy activos por la noche. Los mosquitos portadores de la infección transmiten un parásito llamado Plasmodium. Una vez que los parásitos (esporozoitos) entran en el torrente sanguíneo, atacan al hígado y al resto de glóbulos rojos del cuerpo. El parásito apenas tarda cinco minutos en pasar del mosquito al hígado. Las complicaciones pueden conducir a la insuficiencia de múltiples órganos. Esta enfermedad se cobra casi medio millón de vidas cada año en el mundo. Por el momento, no hay vacuna para la malaria, aunque sí muchas candidatas. Los mosquitos pueden transmitir malaria, dengue, fiebre amarilla, virus del Zika y muchas otras enfermedades mortales.

  7. 7 Pulgas


    Las pulgas están entre los insectos más comunes. Existen diferentes tipos de pulgas pero todas tienen una cosa en común: todas se pegan, extraen sangre y causan diversas enfermedades a sus anfitriones. Las pulgas pueden picar a los humanos, pero no es probable que permanezcan en el cuerpo de un humano. Los anfitriones perfectos para las pulgas son los gatos, perros, cobayas y roedores. Aunque generalmente no se consideran excesivamente peligrosas, las pulgas transmiten numerosas enfermedades entre animales y personas y a lo largo de la historia han ayudado a facilitar plagas como la peste bubónica (más de diez millones de personas murieron en la primera mitad del siglo XX por la bacteria Yersinia pestis transmitida por las pulgas).

  8. 8 Hormiga bala


    Se conocen como hormigas bala porque las víctimas suelen describir la sensación de ser picado por esta hormiga como si le hubieran disparado con un arma. Una persona a la que le pique esta hormiga puede sentir un dolor punzante y constante que puede durar más de un día. Así las cosas, la picadura de una hormiga bala es tan dolorosa como una herida de bala. Se trata de la especie de hormiga más grande del mundo y libera veneno con una neurotoxina que, aunque no deja de ser inofensivo, el dolor es tan tremendo que puede provocar el desmayo.

  9. 9 Insectos del beso


    Los insectos triatominos, concretamente los llamados chinches del beso o insectos del beso, están muy extendidos por Sudamérica y son bastante peligrosos. Pueden transmitir la enfermedad de Chagas, una afección parasitaria que causa una serie de síntomas que pueden empeorar progresivamente. Los síntomas comienzan con fiebre e hinchazón y pueden provocar insuficiencia cardíaca o agrandamiento del esófago o colon, muchos años después de la picadura. Se debe a que estos insectos transportan y transmiten parásitos llamados Trypanosoma cruzi. Estos insectos pican en la cara de víctimas desprevenidas mientras duermen, dejan sus heces en la piel y la infección comienza cuando estas heces tocan los ojos, la boca o una herida abierta. La enfermedad es considerada una asesina silenciosa, que puede permanecer invisible inicialmente pero conducir a complicaciones cardíacas e intestinales mucho después.

  10. 10 Taturana Oblicua


    Esta oruga tiene pelos urticantes muy venenosos. Se le conoce como “gusano de la muerte” y se trata de una especie de oruga oriunda de Brasil. Sus pelos urticantes son tan venenosos que pueden ser mortales. Como su camuflaje es muy bueno, pasan desapercibidas en la naturaleza, pero si te rozan, puede ser mortal. Ha sido responsable de muchas muertes de seres humanos en Brasil. El único tratamiento posible para la intoxicación por su veneno es el suero antilonómico.