Cosas que hacíamos antes de Internet


Antes de Internet, la vida era muy diferente a como la vivimos hoy día y, aunque algunas cosas no han cambiado, otros aspectos son irreconocibles.

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  1. 1 Crear listas de música físicamente


    Crear una lista de reproducción de canciones es bastante sencillo de hacer estos días. Incluso podés encontrarte listas ya hechas en aplicaciones como Spotify que se adecuen a tus gustos. Sin embargo, antes de la llegada de la red Internet había que hacerlo a mano, físicamente. Era necesario poseer una cinta de casete en blanco que normalmente contaba con hasta 45 minutos en cada lado (lado A y lado B), así como una platina de casete doble o un boombox y/o un reproductor de CD para crear una cinta o lista de mezclas. No había nada más detallista que alguien te regalara una lista de canciones hecha expresamente para vos.

  2. 2 Utilizar los anuncios clasificados para encontrar trabajo


    Antes de que existiera Linkedin, Monster.com o incluso Infojobs, las personas solían buscar trabajo en el periódico local o nacional. Escanear las paginas de clasificados buscando la oferta deseada y acabar arrancando ese pedazo de papel de la oferta, era lo más habitual antes de Internet. Incluso los había que buscaban trabajo en los carteles situados en la carretera u obteniendo referencias de amigos.

  3. 3 Salir de casa para socializar


    Mucho antes de que existiera Internet y pudiéramos utilizar herramientas como Youtube, Instagram, WhatsApp o Twitter, era necesario salir de casa para poder conocer a gente. Era imperativo. Si no salías de casa no tenías la oportunidad de toparte con gente nueva ya fuese al ir al cine, alquilar una película al videoclub o comprar un disco de música (preferentemente en vinilo) en tu tienda de música preferida. Hoy podemos hacer todo esto y mucho más sin salir de casa. Lo mismo puede decirse de quedar para asistir a una reunión. Antes no quedaba otra forma que coincidir físicamente en un local.

  4. 4 Ir a la biblioteca a consultar libros


    Los estudiantes de la era antes de Internet no tenían otra herramienta de consulta que acudir a la biblioteca más cercana para consultar libros y diccionarios. Mención especial merece Encarta, la primera enciclopedia de Microsoft que digitalizó el conocimiento humano. Se lanzó en 1993 y con ella se formó y creció toda una generación. La aparición de la Wikipedia, entre otras cosas, motivó su desaparición definitiva en 2009. Google no se fundó hasta 1998; antes de eso, todo el mundo tenía que buscar manualmente información en los libros. Eran “tiempos oscuros” en los que realmente necesitábamos buscar y leer pormenorizadamente para encontrar la información deseada. Cómo han cambiado las cosas.

  5. 5 Compartir fotos de comida


    Ahora es de lo más habitual en las redes sociales pero, antes de Internet, las únicas personas que hacían fotografías de comida/alimentos eran los fotógrafos gastronómicos a quienes pagaban por realizar estas fotos. ¡Nadie hacía fotos de la comida!

  6. 6 Llevar un mapa de carreteras


    Antes de la existencia del GPS o Google Maps, encontrar el camino desde el punto A al punto B significaba tener que confiar en un mapa físico que habitualmente guardábamos en la guantera del vehículo o en el bolso, si íbamos andando. Perderse un poco entraba dentro de lo razonable y no nos urgía llegar con celeridad a un lugar concreto. Otra de las tareas más complicadas respecto a los mapas, era volver a doblarlos adecuadamente.

  7. 7 Preguntar por una calle


    De la misma forma que necesitábamos consultar un mapa de carreteras para realizar un trayecto, cuando no estábamos seguros de cómo llegar a una tienda o lugar en particular, preguntábamos a la primera persona que viéramos por la calle. Sin Internet ni GPS, requeríamos de personas locales para que nos sirvieran de guías para encontrar nuestro destino, sobre todo si ni siquiera llevábamos un mapa encima.

  8. 8 Destripar películas


    La programación de televisión y de cine era muy diferente antes de Internet, pero aun así, no había que preocuparse por si alguien acababa haciendo “spoiler” o destripando el final de una serie de televisión o de una película, ya que no existían ni las redes sociales ni Internet en las que volcar tales contenidos. Si escuchabas el final de una película era porque lo habías solicitado. Actualmente es casi una odisea no descubrir por error el final de un capítulo, serie o película y muchos acabamos no demorando demasiado la visualización por temor a este inesperado e indeseado hallazgo.

  9. 9 Citas


    Antes de la aparición de Tinder, Meetic y las mil y una aplicaciones para encontrar pareja que existen en la actualidad, había que armarse de valor y preguntar directamente a la persona que nos interesaba si quería salir a tomar algo. Los más creativos pedían a sus mejores amigos o amigas que realizaran este prolegómeno y los más tímidos escribían una especie de cuestionario divertido para comprobar si la respuesta era “sí”. El juego de las citas nunca ha sido el mismo desde Internet.

  10. 10 Usar la guía telefónica


    Antes, cuando necesitabas un fontanero, electricista o incluso querías pedir una pizza a domicilio, buscabas en el mamotreto que suponía la guía telefónica o las “páginas amarillas” para encontrar estos números de teléfono y llamar para solicitar el servicio en particular. Estas enormes guías en las que se empleaba una barbaridad de papel, son ahora una reliquia de coleccionista, pero antes de la red no había otra manera de encontrar números de personas y empresas.

  11. 11 Ser puntual


    Cuando quedabas con alguien tenías que ser puntual. No es que gracias a Internet seamos más impuntuales, sino que cuando nos retrasábamos en una reunión o cita, no teníamos forma de avisar de que llegábamos tarde. Esperar y esperar era lo único que podías hacer, de ahí que muchos intentaran no retrasarse de cara a acudir a una cita. Es posible que muchos perdieran oportunidades por llegar excesivamente tarde. Su cita se habría marchado. Antes de Internet, la única forma de contactar a alguien era llamarlos cuando estaban en casa. De lo contrario, eran prácticamente inalcanzables.

  12. 12 Imprimir las fotos


    Hoy en día, no tenemos por qué imprimir una foto a menos que realmente queramos contar con el soporte físico de la misma. Podemos publicarlas fácilmente en las redes sociales y mostrarlas a los demás desde nuestros dispositivos y, además, las cámaras digitales nos permiten ajustar balance de blancos, niveles ISO y utilizar filtros para aparecer ideales. Pero en la era de la vieja escuela, solo había una opción: hacer las fotografías con la cámara esperando que salieran bien y acudir a la tienda de fotografía más cercana para revelar e imprimir las fotos.

  13. 13 Comprar los billetes de avión por agencia


    Antes de la llegada de Internet, cada vez que queríamos realizar algún viaje, ya fuese en tren o avión, acudíamos a una agencia de viajes para realizar estos trámites. Allí, nos aconsejaban y formalizaban nuestro periplo, facilitándonos los billetes, también en papel. Ahora, aunque las agencias de viajes siguen trabajando, la mayoría realiza estos trámites por Internet. También teníamos que ir a una tienda real a comprar los últimos álbumes de música. Ya fueran CD´s o cintas de casete, ya que no existía otra posibilidad.

  14. 14 Jugar a juegos en el móvil


    Los juegos móviles eran muy diferentes. Cuando se vislumbró que los teléfonos móviles podían usarse para jugar, fue algo revolucionario, aunque antes impensable. Una vez que los primeros Nokia salieron a la luz con juegos como Snake, cambiarían el mundo de los juegos para siempre. El año de estreno fue 1998, convirtiéndose en un juego sencillo pero adictivo, con una audiencia masiva. Hoy en día podemos disfrutar de todo tipo de juegos con excelentes gráficos si nuestro celu no tiene una década, claro está.

  15. 15 Criticar


    La única forma de poder dar una mala opinión sobre cualquier asunto en la era pre-Internet, era escribiendo una carta al editor. Sin redes sociales y el anonimato de la red, solo había una manera de hacer saber a otras personas nuestra opinión y esperar que fuese aceptada para su publicación en un periódico. También podíamos criticar a gusto en reuniones, claro está. Pero para obtener cierta difusión mediática, esta era la única forma de crítica. Además, tenían que discrepar cortésmente sobre las cosas, porque antes de que existieran Twitter y la sección de comentarios de YouTube, las personas tenían que expresar sus opiniones con nombre propio en lugar de detrás de perfiles anónimos.