9 Datos de la lengua y sus curiosas capacidades que podrás poner a prueba por tus propios medios


La lengua es ese órgano que usamos constantemente, pero al que, en general, no le prestamos mucha atención. Interviene en la alimentación y en el habla, pero, como si eso fuera poco, posee muchas otras características interesantes, como ser el órgano más fuerte y flexible del cuerpo humano.

Via:
Genial.Guru

  1. 1 Es el órgano más fuerte del cuerpo humano


    Aunque parezca difícil de creer, de todos los órganos que hay en el cuerpo humano, la lengua es el más fuerte, ya que está compuesto por 17 músculos. Además, es el más flexible.

  2. 2 No hay dos lenguas iguales


    Cada lengua es única, y su impresión de huella es diferente en cada ser humano. Por ende, puede ser utilizada como elemento de identificación. ¿Te imaginás mostrándole tu lengua a un escáner en el aeropuerto, en lugar de utilizar tu dedo pulgar?

  3. 3 ¿Puedes hacer una “u” con tu lengua?


    Los científicos aún están intentando encontrarle una explicación lógica al hecho de que gran porcentaje de los seres humanos puede poner su lengua en forma de “u”, mientras que un grupo menor no puede hacerlo. La teoría principal sugiere que se trata de una cuestión genética, pero se han llevado a cabo estudios donde los padres no podían hacerlo, y los hijos, sí. Entonces, ¿de qué depende este gran don? Aún no lo sabemos, pero podés comparar a tus amigos para ver quiénes son capaces de lograrlo.

  4. 4 No sufre de cansancio


    El cuerpo humano sufre de agotamiento constantemente. Las piernas duelen si haces mucha actividad física, al igual que la espalda si tenés una mala postura. Pero la excepción es la lengua, ya que es el único grupo de músculos voluntarios que no se cansa al ser usado. ¿Será por eso que algunos de nosotros nunca nos cansamos de comer?

  5. 5 En realidad, la lengua no capta los gustos por zonas


    Debido a una mala traducción de una tesis, el conocido mapa gustativo de la lengua es falso. Lo que nosotros conocemos como las áreas donde la lengua percibe los gustos, como, por ejemplo, lo dulce en la punta y lo amargo en la parte posterior, no es real.

    El científico alemán David Hänig presentó su tesis doctoral en 1901, en la cual sugería que la lengua tenía zonas más sensibles que otras, pero su trabajo fue malinterpretado por un gráfico que utilizó para marcar esas áreas.

    En 1974, la científica Virginia Collings confirmó que los gustos pueden ser detectados por cualquier parte de la lengua. Lo que varía de zona en zona es la intensidad con la cual se los percibe.

  6. 6 La lengua mide aproximadamente 10 centímetros


    Es muy difícil medir tu propia lengua, pero podrás ponerla a prueba de otra manera. ¿Llegas a tocarte la punta de la nariz con ella? ¿No? Pues no te disgustes, ya que la mayoría no consigue hacerlo. Gerkary Blanco Blequett, una joven venezolana que vive en Florida, Estados Unidos, sí puede hacerlo, ya que tiene la lengua humana más larga del mundo (por ahora), con 11,4 centímetros.

  7. 7 Es imposible captar el sabor de algo con tu lengua


    La lengua identifica gustos, no sabores. ¿Es lo mismo? Claro que no. Prueba comer un caramelo cubriéndote la nariz. Tu lengua identificará que es dulce, pero no podrás percibir si tiene sabor a chocolate o frutilla, ya que distinguir los sabores es parte del olfato, no de la lengua. Si no tenés un caramelo cerca para hacer la prueba, piensa en la fea sensación de cuando estás tan congestionado que se te tapa la nariz y no podés sentir el sabor de la comida.

  8. 8 Es la parte del cuerpo que más rápido se cura


    ¿Cuántas veces te has mordido la lengua? Seguramente muchas, pero a los minutos sueles olvidarte de lo sucedido. Eso sucede porque, gracias a la saliva y a los tejidos que conforman la lengua, esta es la parte del cuerpo humano que más rápido se cura. ¡No aconsejamos probar este punto!

  9. 9 Su color puede darnos señales sobre el estado de salud de una persona


    Si tu lengua es de un color rosa claro, ¡felicitaciones! Estás saludable. De lo contrario, puede variar entre distintas tonalidades, y cada una indica algo distinto. Si la notas muy roja, puedes tener desde una infección hasta irregularidades en el funcionamiento del corazón. El color amarillo indica problemas en el estómago o en el hígado, y el blanco puede ser provocado por la deshidratación.