10 Estudios científicos que parecen joda


Cada día, miles de investigadores a lo largo y ancho del mundo se afanan en laboratorios y despachos por regalarle a la humanidad descubrimientos con los que mejorar las condiciones de vida de todos: personas, animales y/o plantas. Gracias a ellos tenemos vacunas, consejos de vida saludable o ensayos para alimentar la mente. Sin embargo, a veces han investigado cosas que sorprenden y parecen joda ¿Por qué lo habrán hecho?. Esta lista te muestra diez estudios que parecen de risa: por muy científicos que sean, da la impresión de que se están burlando de nosotros.

Via:
20minutos

  1. 1 Me pareció ver un lindo ácaro


    En este caso, nos sorprende cómo experimentó el investigador para llegar a una conclusión. En los años 90, Robert Lopez, de Estados Unidos, tomó un ácaro de la oreja de un gato y se lo metió en la suya para comprobar si estos elementos tan queridos pueden pasar del animal al humano. Y sí, se puede: él pudo oír cómo el ácaro exploraba el conducto auditivo y cómo por la noche no podía dormir debido a lo que sucedía en su interior. Y además, para corroborar su hipótesis, se infectó otras dos veces. Todo por la ciencia.

  2. 2 La Torre Eiffel no es igual en todos sus ángulos


    Nunca te acostarás sin saber una cosa más, ¿verdad? Pues eso te va a pasar con la torre Eiffel. En 2012, un grupo de psicólogos descubrieron que si mirás la Torre Eiffel inclinándote ligeramente a la izquierda parecerá más pequeña. Para ello, colocaron a 33 estudiantes sobre una tabla de equilibrio de la videoconsola Wii y les pidieron que estimaran cuánto medía la torre cuando inclinaban el dispositivo a izquierda o a derecha. Aquellos que fueron hacia el lado zurdo dieron medidas más bajas que aquellos que la vieron desde la derecha o de manera recta. Información imprescindible para tu día a día, ¿verdad?

  3. 3 Palomas que podrían visitar un museo


    A finales de la pasada década, Shigeru Watanabe, investigador de la Universidad Keio de Japón, llegó a la conclusión de que las palomas son capaces de elegir qué dibujos son obras de arte y cuáles son más bien producto de la mano inexperta de un niño, de la misma manera que lo hacemos los humanos. Para ello, las pusieron frente a un monitor donde pasaban esas imágenes y se les recompensaba con comida si elegían las figuras correctas. Luego, lo repitieron mezclando algunos de aquellos cuadros y otros nuevos: los animalitos ya sabían qué escoger si querían condimento.

  4. 4 Los pollos sí que saben picotear


    En 2004, gente tan guapa como los suecos llegó a la conclusión de que los pollos prefieren picotear el rostro de las personas que los humanos consideramos atractivas. Es decir, que tienen la misma escala que cualquiera usando Tinder, solo que a picotazos.

  5. 5 ¡Eres una oveja como yo!


    Comenzaba el nuevo siglo. Todavía no estábamos repuestos de la historia de la oveja Dolly cuando unas compañeras suyas nos sorprendieron por su inteligencia: según un estudio realizado en Reino Unido, las ovejas eran capaces de reconocer la imagen de 50 ‘elementos’ de su grupo de contactos, como su pastor u otras ovejas, durante dos años. Para llegar a esa conclusión se utilizó el mismo método de mezcla de imágenes y recompensa de comida que con las palomas. ¡Ovejas capaces de reconocer a ovejas! Esto era la evolución.

  6. 6 Ese perro me recuerda a alguien


    Sí, a su dueño. Son varios los estudios que han certificado que los perros se parecen a sus dueños. Ya más concretamente, en 2004 hubo una investigación que certificó que ellos se iban a parecer más si los cachorros eran de raza. Eso sí, todavía no han sabido dar con los motivos exactos del parecido. Como parece que es un tema que interesa mucho, esperamos novedades en los próximos años. ¿Se enfermarán al mismo tiempo? ¿Comerán todos los mismos huesos?

  7. 7 Yo quiero tener un millón de amigos…


    ¿Llegás a una nueva ciudad y te cuesta encontrar colegas para tomar algo después del trabajo? Tranquilo, que ya hubo unos investigadores que se preguntaron qué había que hacer para parecer ‘guay’. Entrevistaron a 353 estudiantes universitarios y llegaron a la conclusión de que había que parecer amigable, exitoso e inteligente, entre otros aspectos. ¿Quién lo hubiera dicho?

  8. 8 ¡Qué pareja tan guapa!


    Tan guapos son que con el paso de los años han terminado pareciéndose. En los años 80, el psicólogo Robert Zions llegó a la conclusión de que los miembros de las parejas casadas se comenzaban a parecer con el paso del tiempo. Para ello, pidió a unos voluntarios que unieran fotos de estas personas en el momento de su matrimonio y 25 años después: había más aciertos en las parejas de las bodas de plata que en las primeras. Podíamos vivir con la duda, pero está bien saberlo.

  9. 9 Nunca te fíes del señor Burns ni del tío Gilito


    Y no porque sean avariciosos sino porque, simplemente, tanto dinero te hace ser más mentiroso. Increíblemente, alguien se paró a estudiar esto. Resulta que la Academia Nacional de Ciencias de Estados Unidos llegó a la conclusión de que los ricos actuarán con mayor posibilidad por sus propios intereses antes que por el bien común. Para ello se basaron en estudios previos que demostraban comportamientos poco éticos en el señor del logo del Monopoly y compañía, como rebasar a toda velocidad un paso de peatones antes que esperar a que los transeúntes puedan cruzarlo.

  10. 10 Ni 100 ni 823: 2500 lamidas


    Otro estudio muy útil: alguien se ha preocupado por saber cuánto hay que darle a la lengua para llegar al centro de un chupetín de 2,5 centímetros de diámetro. Según la Universidad de Nueva York, hacen falta unas 2.500 lamidas para ello. Los investigadores lo hicieron pasando capas de agua por la golosina.


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